El látex es producido de la savia lechosa del árbol de caucho, “Hevea brasillensis”, el árbol de caucho originado en los bosques tropicales de Sudamérica y fue traido a Europa de Brasil - de ahí el nombre latino. Ahora es cultivado en plantaciones de muchos países tropicales. El látex es recogido en cubos, éste gotea de cortes inofensivos en la corteza del árbol. El empleo de globos de látex y otros productos, hace de los árboles una valiosa inversión y proporciona un valioso ingreso a muchos países de tercer mundo, es una de las formas principales de vegetación en selvas tropicales, que en años recientes se han hecho cruciales al mantenimiento del frágil equilibrio ecológico de la tierra.
Incluso cuando los árboles que producen el látex para la fabricación de globo crecen en plantaciones en vez de en selvas tropicales, ayudan al ecosistema a mantener nuestra atmósfera y proteger la capa de ozono. La demanda de globos de látex en realidad es un enorme contribuidor a un ambiente más positivo en el cual el calentamiento global cada vez preocupa más a científicos y ecologistas. La industria del globo por todo el mundo requiere el látex de 16 millones de árboles de caucho que, en total, suben más de 363 millones de kilogramos de gases CO2 cada año de la atmósfera de la tierra.
El látex es una sustancia natural 100% que se estropea tanto en la luz del sol como el agua y nunca debería ser confundido con el plástico. El proceso de degradación comienza casi inmediatamente después de que un globo es fabricado. La oxidación, que hace que los globos de látex pierden su color, es uno de los primeros signos del proceso. La exposición a la luz del sol acelera el proceso, son los microorganismos naturales que atacan el caucho natural, incluso en la oscuridad.
La investigación muestra que en condiciones similares ambientales, los globos de látex van biodegradándose con la misma rapidez que una hoja de un roble. El tiempo de degradación real total variará según las condiciones exactas.
Después de inflar un globo con helio éste se eleva a la atmósfera a dos metros por segundo aproximadamente, el globo se eleva a una altura aproximadamente de 8.4 Km. en un tiempo de 90 minutos. En esa altitud la temperatura es aproximadamente 40 grados C bajo cero y el globo se ha hinchado para alcanzar su límite de elasticidad.
Un globo de 27 centímetros alarga, por regla general, a aproximadamente el 700 % de su medida original (no hinchado), el tamaño antes de la explosión, bajo estos altas condiciones de altitud, el globo en realidad rompe y sufre lo que llaman " una fractura frágil ", los pedazos de caucho son del tamaño de 1€ y estos van cayendo hasta la tierra y se esparcen sobre una amplia área, la gran mayoría de globos tendrá este destino.
Un globo lleno de helio que se ha roto en la altitud va a biodegradarse mucho más rápido que un globo entero que simplemente es eliminado en la basura.
Cortesía B. hq